La adopción de buenas prácticas como herramienta para mejorar el desempeño propio.

En un mundo que cambia rápidamente, la necesidad de ver qué está haciendo bien el otro y pensar en cómo adoptarlo sin tener que pasar por los errores ya cometidos es un terreno ganado por quienes están atentos a las buenas prácticas y casos de éxito en materia de innovación desde distintas áreas.

¿Cómo pueden aprender los docentes de las experiencias que otros ya han tenido, ¿cómo puede una institución educativa adoptar un modelo que ha resultado exitoso para otra? En situaciones como estas es bienvenida la comparación y, de hecho, ésta se vuelve una necesidad imperante si se quiere seguir siendo competitivo.

Citando a Andreas Reinhold, Director de la División de Indicadores y Análisis de la Dirección de Educación de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), “las comparaciones internacionales brindan la oportunidad de identificar fortalezas y debilidades y, mirando a otros, pensar en la manera de optimizar el sistema educativo actual y que ello se refleje en la transformación de los modelos”.

Por ello, queremos compartir con nuestros lectores la experiencia de Wyvern College, una institución educativa en Inglaterra que decidió facilitar a sus estudiantes las habilidades digitales que necesitan para avanzar en el mundo actual, adoptando el estándar internacional ICDL en su currículo.