Ya no se está concentrando en materias, sino en desarrollar habilidades.

Uno de los sistemas educativos más exitosos del mundo es sin duda el de Finlandia, o al menos eso revelan sus resultados en las últimas pruebas PISA. Pero para sorpresa de muchos, la Agencia Nacional para la Educación de Finlandia ha decidido iniciar paulatinamente una reforma en busca de mejorar la enseñanza que reciben sus niños en el aula.

Una de los argumentos más conocidos para este tipo de reformas en los modelos educativos es que no se puede seguir enseñando materias que realmente no están formando a los estudiantes y menos, preparándolos para lo que se encontrarán en el mundo real cuando terminen la escuela.

En pleno siglo XXI es momento de pasar de la escuela tradicionalista a una escuela capaz de desarrollar en los estudiantes habilidades necesarias para vivir en el mundo que los rodea, como la colaboración en línea, el sentido crítico para poder decir no al ciberbullying o a retos como el de la popular Ballena Azul, y ser capaces de mantenerse seguros frente a las amenazas que pueden encontrar en la red.

¿Cómo lograrlo?

Estos objetivos pretenden obtenerlos a través de un método de enseñanza conocido como Phenomenon-based learning (PBL). Según la profesora de psicología educativa de la Universidad de Helsinki, Kirsti Lonka, por lo general las escuelas tienen materias que se consideran básicas, como matemáticas y ciencias, complementadas con otras que ella llama “de adorno” como urbanidad (¿Recuerda el manual de Carreño?). Pero con el modelo PBL, Lonka asegura que los niños tendrán un pensamiento más holístico y no dividido por disciplinas.

Estas son algunas de las características de este modelo de enseñanza:

  • Poner en contexto: La educación parte del estudio de fenómenos del mundo real y se ponen en contexto.
  • Integra diferentes ambientes, temas y modelos pedagógicos: El aprendizaje es basado en problemas o proyectos que los mismos estudiantes pueden proponer, lo cual les confiere un papel activo en el proceso, y hace uso de entornos en línea.
  • Objetivos claros: En este modelo, los estudiantes conocen cuáles son los objetivos del aprendizaje, hacia qué los orientan.

Aunque es un modelo que se está incorporando de a poco, como bien recalca la Agencia Nacional para la Educación de Finlandia, ya ha encontrado adeptos en los profesores, los estudiantes y los padres de familia. “Ha habido una discusión más amplia sobre la necesidad de garantizar que los chicos aún estén aprendiendo los datos más básicos y concuerdo con eso”, afirma la madre de una estudiante de 14 años. “Pero también es importante motivarlos más y hacer que el mundo sea más interesante. No veo nada malo con hacer que el colegio sea divertido”.

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Fuente: BBC Mundo