Desde edades cada vez más tempranas los niños están teniendo contacto con dispositivos tecnológicos, como smartphones o tablets, principalmente por cuenta de sus padres quienes se los facilitan como medio para su entretenimiento y diversión.

Esta práctica cuenta con múltiples detractores, quienes sostienen que el contacto con estos dispositivos a corta edad está limitando el desarrollo de sus habilidades sociales, pues cada vez más ellos pasan tiempo frente a las pantallas en lugar de jugar con otros niños, lo que podría inducirles comportamientos adictivos.

Por otro lado, están quienes defienden el uso de la tecnología como una aliada del aprendizaje en los infantes. Según un estudio de la Universidad de Wisconsin, en Estados Unidos, los niños responden más a las pantallas interactivas que a las de imagen estática y, quienes las usan, muestran mayor avance en el desarrollo del habla. “Los niños que están interactuando con la pantalla mejoran mucho más rápido, cometen menos errores y aprenden a un ritmo más acelerado”, afirmó Heather Kirkorian, profesora partícipe en la investigación.

Entonces, ¿por qué no implementar el uso de dispositivos tecnológicos en niños con fines educativos y pedagógicos? Según Helen Moylett, Presidenta de Early Education, organización dedicada a la mejora de la educación para niños menores de cinco años, “la tecnología puede ser una herramienta útil e interesante si se utiliza en el lugar adecuado para ayudarnos a aprender, y no todo el tiempo ni como reemplazo de otras cosas”.

Así mismo, Jackie Marsh, profesora de la Universidad de Sheffield,  reconoce grandes ventajas en el vínculo entre niños y dispositivos, como el desarrollo de habilidades comunicativas, autoconfianza y hasta actividad física, pero a su vez, destaca la importancia de que maestros conozcan y accedan a recursos y aplicaciones adecuadas para sus estudiantes: “Describir qué es lo que creemos que deben ser los principios de buenas aplicaciones, porque hay una falta de un recurso central para los maestros. No se trata solo de darles iPad”.

 

Es por ello que, en esta ocasión, queremos compartir aplicaciones que los docentes pueden utilizar con niños en etapa de preescolar y primaria:

  • Leo’s Pad Enrichment Program for Preschoolers: Diseñado por los investigadores de Stanford y un director creativo ganador de un Emmy, los juegos en la almohadilla de Leo abordan más de 25 habilidades esenciales para el aprendizaje temprano y se ajustan al nivel de habilidad de cada niño mientras juegan, por lo que el contenido es siempre muy relevante y atractivo.
  • Juego educativo pescAPPs: Doce juegos con los cuales los niños podrán aprender sobre el alfabeto, formas, patrones, colores, tamaños, fortaleciendo habilidades como la lógica y la concentración.
  • Peak – Brain Games: Premiado por Google como una de las mejores Apps de Android en 2016. Ofrece juegos gratuitos que desafían la memoria, atención, deducción, agilidad mental, lenguaje, coordinación, creatividad y control emocional.
  • Agenda Escolar: Aplicación simple, rápida e intuitiva que permite agenda para las tareas, exámenes, recordatorios, horario de clases, calendario, notificaciones de tareas, exámenes, recordatorios y gestión de calificaciones y asignaturas.
  • Curso de ortografía: Todo lo que se necesita saber sobre la gramática ortográfica, basada en las normas de la Real Academia Española: tipos de palabras, reglas de acentuación, signos de puntuación, diptongos y hiatos, conjunciones, acrónimos, siglas, división de palabras, mayúsculas, numerales, errores comunes y mucho más.